Seducida en la palabra,
Ultrajada por las letras
Se desangra
En sudor grita una pausa,
Sumergiéndose en abismos de silencio.
Se recuesta enmudecida en hojas blancas,
Respira lentamente negras tintas.
El papel, la pluma,
La mujer que se desvirga en cada verso.
Devenires sin pudores se amarán
En erótico aquelarre.
servido por Pepita
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Pepita Roa no soy yo - es lo primero. Esto es un artilugio de Pepita Roa para perpetuar su existencia. Aquí escribimos todos, si es que hay algo que escribir. Vale aclarar, que he escrito todos, confiando en que algún día se unirá a Pepita algún "él" sin importar por cuánto tiempo, y entonces ya serán ellos, y bueno, así vuelvo a un todos, abierto a todas las posibilidades, y ya que me he puesto romántica llego a un "nosotros". Cuando me preguntaron el sexo de Pepita Roa, me dieron la opción de responder "otro"... y es que mejor imposible. Respeto profundamente a quien se le ha ocurrido que hay personas que clasifican inequívocamente dentro de esa categoría... En realidad no lo entiendo muy bien, pero para este caso es la única posibilidad de definición.... ¡a dónde va a llegar!
Lo que sí debo advertir es el carácter de Pepita... vaya personaje... Es muy interesante, al menos para mí. Pepita es este tipo de ser que pasa por tu vida como un huracán. Ese tipo de persona que te zarandea desde el primer momento, te des cuenta o no. Pepita Roa es totalmente inmisericordiosa. Pepita Roa es implacable, e infalible. Pepita Roa no cree en nadie ni en nada que no sea capaz de ser auténtico, pero no le importan los disfraces. Para Pepita Roa todo el mundo va desnudo, así que sea lo que sea ve a las personas tal y como son. Pepita Roa es sabia y clarividente. Todo lo sabe y todo lo ve. Lo único que le interesa a Pepita Roa es que quien se le acerque tenga una clara idea de quien es... aunque esto sólo ocurra por unos segundos. Pepita Roa, no tiene memoria, pero no perdona. Pepita Roa, se parece a la mujer del cuadro a la derecha, pero no significa que sea "ella". Y por supuesto, eventualmente cambia de máscara, según el tiempo y el momento. No es de extrañar que ocasionalmente se vista de árbol, de muro, de paisaje, de naturaleza muerta o de oscuridad. Le he visto vistiendo incluso de susurro. Pepita Roa siempre está.
servido por Pepita
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